El Seminario Internacional “Educación y libertad en la era de la IA” reunió a académicos, investigadores y docentes para analizar los desafíos de la inteligencia artificial para la formación humana y el ejercicio de la libertad. La jornada puso en diálogo perspectivas éticas, pedagógicas, espirituales y filosóficas, destacando la importancia del pensamiento crítico, el discernimiento y la centralidad de la persona.
La Pontificia Universidad Católica de Chile fue sede del Seminario Internacional“Educación y libertad en la era de la IA”, realizado en el Auditorio Gabriela Mistral de la Facultad de Educación UC, donde especialistas nacionales e internacionales abordaron el impacto de la inteligencia artificial en la educación, la formación integral y el desarrollo humano.
La actividad contó con el apoyo de la Facultad de Teología UC, el Programa de Pedagogía en Religión Católica UC, la Dirección de Enseñanza e Innovación Docente y el Nodo IA UC, y fue organizada en el marco del Proyecto Fondecyt de Iniciación N.º 11240180, cuyo precedente se encuentra en el trabajo desarrollado a partir del proyecto «¿Quién es mi prójimo? (Lc 10, 29). Educando para la libertad y el cuidado», de la docente de la Facultad de Teología, Haddy Bello, quien fue una de las ganadoras del Concurso de Investigación “Id y enseñad” 2025, impulsado por el Programa de Pedagogía en Religión Católica UC.
Educar para la libertad en la era de la IA
La jornada comenzó con la exposición del cardenal Fernando Chomali, Arzobispo de Santiago y Gran Canciller UC, quien puso en el centro de su intervención la tarea educativa y aquello que distingue a las personas de las tecnologías que ellas mismas han creado.
En ese contexto, Chomali destacó la complejidad y relevancia de la labor docente, señalando que, si pudiera volver a elegir su trayectoria profesional, habría considerado estudiar Pedagogía:
“Creo que hoy día habría pensado seriamente haber estudiado Pedagogía, consciente que es mucho más difícil ser profesor que ingeniero, porque todos sabemos cómo funciona el acero, se sabe cómo funciona el cemento, se sabe cómo funciona el suelo, se sabe cómo funcionan las cosas, pero tratar de entender un ser humano, y a un niño, es muy difícil”.
Para el Gran Canciller UC, uno de los principales desafíos no está en la cantidad de información disponible, sino en la capacidad de las personas para desarrollar pensamiento crítico, sabiduría y vínculos significativos. “Información hay mucha, conocimiento también, pero lo que falta es sabiduría y mirarse a los ojos para poder discernir en conjunto”, planteó.
En este contexto, advirtió sobre el riesgo de que la inmediatez de las herramientas digitales termine debilitando la disposición a formular preguntas y buscar respuestas que requieren tiempo y reflexión. Para Chomali, la educación tiene precisamente la tarea de resguardar aquellas dimensiones de la experiencia humana que no pueden ser reemplazadas por la tecnología.
En esa línea, abordó una diferencia fundamental entre la inteligencia artificial y la experiencia humana: aunque estas tecnologías pueden procesar información, reconocer patrones y generar respuestas, no poseen conciencia, cuerpo ni responsabilidad.
“La inteligencia artificial, por más que esté robotizada, jamás será un tú”.
Desde esta perspectiva, Chomali planteó que el desafío de la IA no es solamente técnico, sino también antropológico: implica preguntarse qué significa ser humano y cómo la educación puede contribuir a formar personas capaces de ejercer su libertad, relacionarse con otros y responder responsablemente por sus decisiones.
Una mirada interdisciplinaria sobre la educación
La reflexión continuó con el conversatorio “Aprender a ser libres: la persona y la formación humana en la era de la inteligencia artificial”, que reunió a la profesora del Instituto de Éticas Aplicadas UC Alejandra Marinovic, la presidenta del Consejo Nacional de Educación, Luz María Budge, y la académica de la Facultad de Teología UC, Haddy Bello. La conversación, moderada por Patricia Imbarack, jefa del Programa de Pedagogía en Religión Católica UC, abordó la relación entre tecnología, educación y formación humana desde distintas perspectivas, poniendo énfasis en el rol de los docentes frente a los cambios que introduce la inteligencia artificial. En este contexto, Budge destacó la importancia de que los profesores se involucren activamente en el conocimiento y uso de estas herramientas, comprendiendo sus posibilidades y desafíos.
A continuación, la filósofa de la educación de la Pontificia Universidad Lateranense de Roma, Anna Maria Pezzella, presentó “Libertà ed educazione. Un binomio ancora possibile?”, profundizando en la relación entre educación y libertad.
La jornada contempló además tres mesas temáticas que ampliaron la discusión hacia distintas dimensiones de la relación entre inteligencia artificial, educación y formación de la persona: la Mesa 1, “Libertad humana, ética y formación en la era de la inteligencia artificial”, conducida por el Nodo IA UC; la Mesa 2, “Educación, pedagogía y formación integral frente a la IA”, conducida por la Dirección de Enseñanza e Innovación Docente UC; y la Mesa 3, “Educar la libertad interior: espiritualidad y formación de la persona en la cultura digital”, conducida por el Programa de Pedagogía en Religión Católica UC. Las conversaciones abordaron temas como ética, emociones, formación docente, competencias digitales, identidad y libertad juvenil, espiritualidad y educación religiosa, ampliando el debate hacia las dimensiones humanas, pedagógicas y formativas de la inteligencia artificial.
De esta manera, el seminario amplió la conversación desde las dimensiones técnicas de la inteligencia artificial hacia preguntas relacionadas con la libertad interior, la espiritualidad, la ética, la identidad, el encuentro con otros y el sentido de la educación.
El desafío de formar en humanidad
Para Haddy Bello, académica de la Facultad de Teología UC y miembro del comité organizador, uno de los principales aportes de la jornada fue precisamente la posibilidad de poner en diálogo estas distintas perspectivas.
“Este seminario ha sido una gran experiencia de compartir saberes interdisciplinarios, experiencias de vida, profesores, docentes y formadores. El gran desafío es formar en la libertad y formar en humanidad en esta era de la IA”.
La jornada concluyó con la exposición “Educar para el encuentro: la dimensión relacional de la libertad”, a cargo de la filósofa María Alejandra Carrasco, directora de Estudios de la Universidad de los Andes, retomando una de las preocupaciones que atravesó las distintas intervenciones: el papel de la educación en la formación de personas capaces de ejercer su libertad y establecer relaciones significativas en un contexto cada vez más mediado por la tecnología.
Más que cerrar el debate, el encuentro planteó la necesidad de continuar generando espacios interdisciplinarios que permitan comprender las transformaciones que trae consigo la inteligencia artificial y, al mismo tiempo, reflexionar sobrecómo la educación puede seguir fortaleciendo la libertad, el encuentro humano y la formación integral de las personas.