Nueva versión del diplomado “Enseñar a Cristo” reúne a docentes en torno a una enseñanza más significativa de la fe

12 de Mayo 2026

La iniciativa desarrollada por la UC y Fundación Trabün promueve una formación integral que articula fundamentos teológicos, metodologías lúdicas y experiencias de aprendizaje vinculantes.

Con foco en una enseñanza de la fe más cercana, participativa y contextualizada, el pasado 7 de abril comenzó la segunda versión del Diplomado “Enseñar a Cristo desde una mirada teológica, lúdica y vinculante”, desarrollado conjuntamente por Fundación Trabün, Pedagogía en Religión Católica y la Facultad de Teología UC.

El programa surge como una respuesta a los desafíos actuales de la educación religiosa, integrando tres dimensiones clave: el fundamento teológico, las estrategias pedagógico-lúdicas y la construcción de vínculos significativos. De este modo, busca fortalecer las prácticas de docentes y agentes formativos interesados en transmitir la fe de manera más significativa y conectada con las realidades de sus comunidades educativas.

Quienes participan de esta nueva versión destacan especialmente el carácter integral de la experiencia formativa y su impacto en el trabajo cotidiano.

Pablo Lobos, profesor de Religión Católica en el Colegio Ozanam y estudiante del diplomado, valora el entusiasmo y la amplitud de perspectivas que ha encontrado en las primeras sesiones: “Entré al diplomado con la visión de expandir mi experiencia educativa de la mano con la formación de la UC. Cada clase me deja lleno de entusiasmo y me permite reconocer la transversalidad de sus pilares”.

Desde el ámbito pastoral, Haymar González, coordinadora de Formación y Pastoral en la Red Educacional Santo Tomás de Aquino, destaca el aporte del programa en la manera de transmitir la fe: “Buscaba profundizar mi forma de enseñar, incorporando herramientas más cercanas y significativas. Ha sido una experiencia muy enriquecedora, especialmente desde lo vinculante”.

Por su parte, Angélica Ramos, docente del Instituto Hermanos Matte, enfatiza la importancia de actualizar las metodologías de enseñanza frente a los cambios generacionales: “El contenido no cambia, pero la forma sí. Incorporar lo lúdico hoy es fundamental para seguir conectando con los estudiantes”.

Además de entregar herramientas pedagógicas y teológicas, el diplomado se proyecta como un espacio de encuentro y reflexión entre docentes y formadores, promoviendo el intercambio de experiencias y la construcción de comunidad en torno a la enseñanza de Cristo.

De esta manera, el programa reafirma su propósito de aportar tanto al fortalecimiento de las prácticas educativas como al desarrollo personal y espiritual de quienes participan, en diálogo con los desafíos contemporáneos de la formación religiosa.